HOY CONMEMORAMOS EL 50 ANIVERSARIO DE LA NACIONALIZACIÓN DEL COBRE

Hoy recordamos el 11 de julio de 1971, fecha en que se nacionalizó el cobre y demás recursos mineros por la unanimidad del Congreso Nacional de esa época, teniendo como objetivo recuperar la inmensa riqueza minera para la soberanía y desarrollo nacional, para beneficiar a las grandes mayorías.
Hasta ese momento, toda la gran mineria nacional estaba en manos de transnacionales y se logró este paso histórico en favor del país, lo que se hizo a través de una reforma constitucional promulgada por el Gobierno de Salvador Allende, sin indemnización para las transnacionales, ya que se entendió que las inmensas utilidades que habían obtenido por décadas era una suficiente compensación de sus inversiones iniciales.
La nacionalización del cobre, en simples palabras, implicó que el pueblo chileno ejerciendo su poder soberano, recuperara la explotación de los grandes yacimientos de cobre y pusiera freno al voraz enriquecimiento de las empresas Anaconda Copper Minning Co. y Kennecott Copper Co., de propiedad de las más grandes fortunas de los Estados Unidos y del mundo: las familias Rockefeller, Morgan y Guggenheim.
Expertos y estudiosos independientes, estiman que la nacionalización implicó que el país pudiera obtener ingresos por 120 mil millones de dólares, los que de otro modo hubieran ido a parar a los bolsillos de grandes grupos económicos.
No obstante ello, tras el golpe de estado de 1973, se torció y vulneró lo que establecía la constitución, en cuanto a que todos los recursos mineros pertenecen al Estado Chileno, permitiendo nuevamente su privatización y entrega a las multinacionales, a través de las “concesiones” plenas y perpetuas que instaló el Código de Minería dictado bajo el régimen militar, que encubren la pérdida de dominio de esta gran riqueza. Hoy, cerca del 70% del cobre chileno nuevamente está en manos privadas, en su mayoría transnacionales.
En el contexto de los enormes cambios políticos y sociales que se han abierto tras el estallido popular del 18 de octubre de 2019, y viviendo las desastrosas consecuencias de empleo, salud y pérdida de miles de vidas producto de la pandemia del Coronavirus, es tiempo de sentarse a reflexionar, adoptar posición y asumir acciones en torno a lo que soberanamente debemos volver a hacer como pueblo para transformar y terminar con todo aquello que a los trabajadores nos afecta, siendo, nuevamente como hace 50 años, la discusión sobre cómo somos capaces de poner la gran riqueza minera de nuestra patria al servicio del país.
Directorio Sindicato N°1 de Trabajadores de Minera Escondida.